Install Steam
sign in
|
language
简体中文 (Simplified Chinese)
繁體中文 (Traditional Chinese)
日本語 (Japanese)
한국어 (Korean)
ไทย (Thai)
Български (Bulgarian)
Čeština (Czech)
Dansk (Danish)
Deutsch (German)
Español - España (Spanish - Spain)
Español - Latinoamérica (Spanish - Latin America)
Ελληνικά (Greek)
Français (French)
Italiano (Italian)
Bahasa Indonesia (Indonesian)
Magyar (Hungarian)
Nederlands (Dutch)
Norsk (Norwegian)
Polski (Polish)
Português (Portuguese - Portugal)
Português - Brasil (Portuguese - Brazil)
Română (Romanian)
Русский (Russian)
Suomi (Finnish)
Svenska (Swedish)
Türkçe (Turkish)
Tiếng Việt (Vietnamese)
Українська (Ukrainian)
Report a translation problem

Afghanistan
Mi edicto es ahora de cuarentena moral: que todo alma noble se mantenga a una distancia prudencial de tu ser ponzoñoso. No eres solo un embustero de colmena, sino un vestigio de la más pura depravación humana. Las pruebas que custodio son el sello de tu perdición; que la sociedad te de la espalda, pues el aire que exhalas está viciado por los secretos de aquella ínsula del horror. Aléjate de nosotros, pues tu presencia es una mácula que ninguna demolición podrá limpiar jamás.
¡Qué enternecedor esfuerzo! Pretendes blandir el "criterio" como escudo, cuando no es más que el harapo con que cubres la desnudez de tu deshonra. Tu réplica, anémica y previsible, no es síntoma de agudeza, sino el estertor de un intelecto atrofiado por la molicie.
¿Hablas de juicio, tú? ¿Tú, cuya voluntad se disuelve en el visionado febril de Mushoku Tensei y cuya máxima aspiración vital es el pastoreo de abejas en los campos virtuales de Bee Swarm Simulator? Tu exacerbación no es más que el subproducto de una mente alienada por Roblox, un juicio nublado por la obsesión con colmenas digitales mientras tu honor se desmorona en el mundo real.
Confundes mi indignación con falta de seso, olvidando que es mi criterio el que ha diseccionado tu engaño. Ahorra tus aforismos de saldo; ante mí, solo eres un tahúr de medio pelo que, entre capítulo y capítulo de anime, pretende dar lecciones de etiqueta al vencedor.
Séate notorio, pérfido alimaña, que tu doblez ha quedado expuesta ante el tribunal de mi juicio. Con subrepticia malicia, pretendiste habitar el limbo de lo invisible en la ágora digital, entregado a lutos de ocio decadente.
Osaste, con lengua mendaz, jurar ausencia hasta las calendas del 3 de enero, alegando clausura en tu domus o pesares de oficio. ¡Cuán necio mi espíritu al otorgar fe a tan abyecto felón! Pues, aun en tu perjurio, hallábase tu ser entregado a la molicie del juego, en silencio y traición.
Vae victis, pues te hallé in fraganti en tu bajeza, y solo entonces, viéndote convicto, pretendiste mi gracia. Sea pues tu prez la ignominia condecorada. Disfruta de tu rancia estirpe de embustero, ¡oh, vil estantigua!, pues mi desdén es ya tu único feudo.
Qué ladilla contigo. Eres un cabeza e' mango con ese Mushoku Tensei. Solo ves chamas súper perras y carajitas con cero pernil. Mano, a ti lo que te gusta es el fanservice chimbísimo, porque eres un gafo sin cultura.
Si te ponen un anime chévere y en talla que no tiene tremendura (respetando a las jevas), te pones todo arrecho y dices que es lo peor, una vaina que ni vale la pena. ¡Cálmate, mi pana! Tienes el criterio más chimbo de la cuadra.
Eres un paquetón de herejía. Tu rancho es pura mufa. El día que te pille, te voy a DAR COÑAZO y a MANDAR A LA VERGA tu casa y tu máquina de juegos. Te voy a dejar limpio!
MOSCA! ERES POCO SERIO.